Acónito
Espada · Excepcional"Nanobots, portaluz". (Lord Saladino)
"Pero esa no es tu misión, sino la mía", dijo Ikora. Estaba examinando un nuevo mapa holográfico de las Tierras Pestíferas. Me daba envidia. Tenía hasta las novedades del control aéreo.
Me desplomé sobre uno de sus sillones de cuero auténtico. "Lo entiendo. Los práxicos contenemos el avance de la Oscuridad y vosotros os ocupáis… de todo lo demás. Pero la división ya no está tan clara, ¿no? Ahora, los guardines pueden valerse de la Oscuridad".
Ikora murmuró evasivas. Estaba muy concentrada planeando la próxima operación de la Vanguardia. Redoblé mis esfuerzos y me incliné hacia delante en el sillón.
"Mira, si Maya está inundando las Tierras Pestíferas de vex, no es solo por el control del territorio. No es tan burda. Se ha pasado de rosca en Kepler y el Eco ya no es suficiente. Necesita más energía paracausal. Y eso debería interesar a los práxicos".
"Hablas como los cazadores", dijo Ikora con una sonrisa. "Listos para entrar en acción, Luz en ristre, sin atender a las órdenes. Pero los hechiceros no son así".
"No. Pero quizá deberían", susurré.
Ikora ignoró la pulla. "No te preocupes por las Tierras Pestíferas. Nuestra leyenda se ocupará de ello". Apagó el mapa y me señaló la puerta. Se me había acabado el tiempo.
"Además", continuó, "seguro que los detalles en los que te tienen trabajando los práxicos son igual de importantes".
"Me han puesto a hacer de niñera del Nómada", dije con los ojos en blanco.
Ella soltó una risita. "Entonces, no tienes de qué preocuparte. Pronto volverás a entrar en acción".
