Al oeste del ocaso 7
Cañón de mano · LeyendaUna chispa de conocimiento con cada caída; el propósito de la juventud eterna. Invulnerable al rechazo, la verdad tenebrosa de la oscuridad nunca merma.
Extracto de una carta de Ikora Rey para Eris Morn:
¿Sería extremadamente ofensivo decir que hubiera intercambiado encantada mi lugar por el tuyo en el descenso a la Boca del Infierno, en lugar de quedarme en la Ciudad durante el destierro de Osiris?
Pues bien, esto es lo que te perdiste. Todo comenzó con motivo de sus Profecías olvidadas. Un nombre poco apropiado, ya que cualquier interesado podía acceder a ellas, pero sus seguidores las bautizaron como "olvidadas" porque una Ciudad había censurado todos sus documentos. Ni siquiera en aquel momento se perdieron realmente, porque cuando el Orador me ordenó destruir dichos documentos, los guardé en mi biblioteca privada. No creo que se deban quemar libros, sin importar mi opinión sobre el autor.
En cuanto a por qué escribía las profecías en pareados yámbicos, es muy sencillo: vanidad pura y dura.
