Anarquía
Lanzagranadas · Excepcional"¡Lo pego a la pared, al suelo, a humanos... y A FREIIIIIIIIIR! Jejejejejejejeje". (Siviks, el Ingobernable)
"Rata asquerosa. Coges mi hospitalidad y la pisoteas como un niño malcriado. ¿Es esa la forma de tratar uno de los tuyos?"
Siviks rio. Era una risa fría y retorcida. Luego regaló a la Araña un abundante escupitajo a sus pies.
La Araña apartó la mirada con desdén. "Avísame cuando estés listo para comportarte", dijo.
La risa de Siviks aumentó hasta la demencia. La adornó con un nuevo escupitajo, esta vez directamente al rostro de la Araña.
La Araña se limpió la frente y se inclinó hacia delante. Mirando a Siviks a los ojos, le dijo: "Creo que nuestra rata necesita un descanso. Puede que algún lugar con el resto de alimañas".
Los hombres de la Araña prendieron a Siviks. Mientras lo arrastraban fuera, exclamó, "¡Tú, eres como los demás caídos! ¡Peor aún! Amigo de los humanos... ¡Deben morir!
La Araña se limitó a despedirse con la mano, "¡Bon voyage, amigo mío!"
La Araña miró al espacio ocupado por Siviks hace un instante. Lanzó un profundo suspiro antes de retomar sus asuntos.
