Cerbero+1
Fusil automático · Excepcional"Porque tres cabezas están bien, pero cuatro mucho mejor". (Jeza "Peligro" Verlayn)
Tenía planes para el Corazón Fotónico.
Primero, iba a llevárselo directamente a Marcus, para presumir un poco. "Mira qué he encontrado, te dije que los rumores eran ciertos, a qué velocidad crees que iría mi colibrí si le cambio el motor por esto...".
Luego, preguntaría por cuánto podría venderlo en el Bazar. No porque quisiera venderlo. Solo por la satisfacción de saberlo.
Luego, iba a llevarlo de vacaciones a Venus, y ENTONCES me plantearía qué hacer con él. En mi tiempo libre.
Pero no. Me tuve que dar contra ese asteroide.
Casi no pude ni aterrizar en esta diminuta costa polvorienta. Perdí todas mis armas en el impacto. El Corazón solo sobrevivió porque lo puse en mi casco y lo até al asiento.
Pues mi Espectro me revivió, y ahí estaba, en un cráter rodeado de fusiles automáticos desmaterializados y una dinamo microestelar de la Edad de Oro. Que me hablen a mí del infierno.
Empecé con tres cañones, para meterme en el ambiente. Debería de haber sabido que no iba a ser suficiente para minimizar o maximizar con una fuente de energía tan peleona. Especialmente, desde que vi que el escudo coronal de contención estaba agrietado.
La primera vez que disparé la Cerberus+1 y sentí el retroceso de ese cachorrito, lo supe: los planes están sobrevalorados.
