Saltar al contenido
El Criptarca
en

Díada del Túmulo

Subfusil · Excepcional
Acalla esos pensamientos inquietantes.
Lore

Yo, Xir-Kuur de la camada de Xivu Arath, he desafiado a Oryx. Él entró en comunión con las Profundidades y convirtió los huesos del gran gusano en su Acorazado. En nombre de la espada, lo he desafiado con el peso del propósito y el anhelo de guerra que nos mueve a todos.

| Toma el cuchillo. |

Contra mi espada, un vacío devorador que debería haber contenido estrellas. Pensaba que estaba ciego. Pensaba que estaba muerto, una argamasa ósea para formar los cimientos de la eternidad.

| Toma el cuchillo. |

Oryx me poseyó, pero yo no anhelaba lo que él ofrecía.

| Toma el cuchillo. Tiene la forma de una [victoria incomparable]. |

Si no se ha hecho con mi propio poder, no se ha ganado. Eso es lo que siempre nos ha enseñado la lógica de la espada, y como siempre he vivido yo.

| Toma el cuchillo. |

Y, por eso, he permanecido en este Acorazado: viviendo sin vivir, poseído y sin poseer. Podría haber sido ayer. Podría haber sido hace un eón.

| Posee. Vive. Mata. Vive. Estoy aquí. Soy poder y soy victoria. Soy el cuchillo mismo. Ven, toma lo que necesites. Tu objetivo. Una nueva arma. |

Otros vienen. Y a los poseídos les digo: tomadme si podéis. Soy la colmena. No me rindo. No…

| Somos el cuchillo. |

Sonando