Efigie Funesta
Fusil de rastreo · ExcepcionalLa ruina bate sus funestas alas y el viento que levanta transforma este mundo muerto.
"Eso no está bien".
Banshee-44 toquetea un analizador espectral contra el armazón de la Efigie.
El comandante Zavala se da la vuelta, cierra la tapa de una pequeña caja de armas dorada y se coloca junto a Banshee. "¿Qué has averiguado?".
"Pues… no es madera petrificada, pero es orgánico".
"Me preocupa", dice Zavala mientras pasea los dedos sobre el armazón del arma.
"Yo no lo haría".
Un frío superficial debilita el calor que surge de las yemas de los dedos de Zavala, que da un paso atrás. "Esto no estaba en el informe de Eris". El hilo de voz que emite destila decepción, como si hablara a través del aire invernal muerto.
"Parece que el guardián tampoco lo ve". Banshee coloca el analizador entre tintineos sobre una bandeja de herramientas. "Absorbe un poco, expulsa el vacío. Aunque está difuso. Increíble".
El taller se sume en un prolongado silencio, debido a las ventanas cerradas y a las calles vacías de más abajo.
Supervisan el arma. Banshee observa y asiente ante el silencio que reina en el ambiente.
"¿Qué decías?", la voz del maestro de armas está bañada en disculpas.
Zavala posa la mano sobre el hombro de Banshee, sonríe y señala el arma. "No es la primera vez que vemos equipamiento que usa la Luz de quien lo porta".
"No la usa, se la come. Es insaciable. Funciona de manera parecida a… un conversor".
"¿Es peligroso?".
"Para nada, parece que el guardián ni lo nota. Te enviaré un informe".
