Elegidos del Viajero
Pistola · Excepcional"La fe es lo único que nos queda".
Me adentro en mi guarida osificada y ahí está él.
Lo observo mirar a un lado, al Viajero, con la cabeza inclinada. Habla en voz baja, pero lo oigo con claridad. Cualquiera que prestara atención lo oiría.
Espera una respuesta; yo también, con curiosidad e inquietud. Se yergue atento, cual perro guardián. No considero que sea demasiado tiempo; pero, para él, las horas pasan lentamente y en silencio.
No tengo problemas en ahogar la voz de su Viajero si responde, pero nada. Se ase con fuerza a la barandilla.
Siento que algo cambia dentro de él y se presenta una nueva posibilidad.
**
Vuelvo a apretar las ranuras. La red cruje suavemente ante mis ansias.
Alguien se acerca y él le da la espalda a su Viajero. Tiene lugar cierto intercambio, oscurecido por un debate rubicundo.
Le han entregado informes. Exuda esperanza. Le entrega al mensajero un símbolo de fe. Y este lo acepta sin comprender su significado.
Lo observa marchar. En su centro hay un hueco vacío. Es hermoso.
**
Vuelvo con cautela.
No puedo verlo, pero lo oigo. Le habla al aire con la voz cargada de pena.
Debo saber cuánto retraso arrastro. Me aproximo con indecisión. Fuerza. Empujo… y solo siento una dulce y suave putrefacción.
Estoy delirando de placer. No ha dado ninguna respuesta; ha sido un acto reflejo, el espasmo de un músculo.
Una canción de júbilo surge dentro de mí.
Ahora.
