Fafnir
Fusil de fusión lineal · Excepcional"Buck, lo que hay ahí abajo es un dragón interdimensional". (General Sam Galloway)
La luz amarilla de advertencia pasó a verde, y al director William "Buck" Moffat le crujieron las rodillas al entrar en la zona de contención con un trozo de tarta.
En el extremo de la sala había un enorme armazón vacío, y el aire del interior era denso como el calor del desierto. Sacó cuatro lápices y los dejó en el suelo frente a él.
"Me he escapado de la fiesta para despedirme. Pórtate bien con mi sustituto; quiere construirte un cuerpo. Como un niño de verdad". Moffat se sentó en su lugar de siempre. "Confirmación de comprensión: ¿cómo te llamas?".
Empezando por la izquierda, el primer lápiz se convirtió en litio estriado del color de la plata.
"Confirmado. Última oportunidad, Lee".
En respuesta, dos objetos aparecieron en la nada en el suelo. Lee siempre devolvía dos: uno de ella y otro de él. Una chaqueta universitaria que regaló a Teresa Kierczynski y el cuaderno de jardinería de la Dra. Davis. Moffat había memorizado los objetos que desaparecieron con ellos (el maletín de él, el coche de ella, el USS Hornet) y, durante décadas, esperaba con impaciencia a que Lee los devolviera de dos en dos. Después de veinte años hablando con la gravedad física elevada del sótano, Lee solo hurgaba en la sección de objetos perdidos.
Moffat enmudeció. "Les he fallado…".
Moffat rozó la chaqueta. "YERO". Con una mezcla de tristeza, emoción y nostalgia, preguntó una última vez.
"… ¿Puedes enviarles algo de mi parte?".
El segundo lápiz se convirtió en carbón, lo que significaba una respuesta afirmativa, y Moffat estiró los hombros para sentarse bien derecho.
Levantó el plato con la mano temblorosa y se esforzó por transmitir calma en la voz. "¿Puedes enviarles esto?".
El trozo de tarta de chocolate con las palabras "…ubilación, Buck!" en el glaseado, el plato de papel y el tenedor desaparecieron de su mano. Tomó aire de golpe y se echó a llorar. El director Moffat suplicó al secuestrador del sótano con voz temblorosa: "Diles que lo intenté".
