Fuego de Fricción
Subfusil · LeyendaVelocidad, calor y Luz. Dispara.
"¿Cómo que se han perdido?". La Araña ya no se esfuerza en contener la ira. Se inclina hacia adelante en su trono. "Sus barracudas tenían rastreadores. ¿Por qué no las seguiste?".
Brivi se arrodilla ante a la Araña con las cuatro palmas de sus manos en el suelo. "Las barracudas no se han perdido. Están fuera. Solo la tripulación se ha perdido. Y las cajas", dice esforzándose por parecer sumiso con las plumas bajas.
"Han desaparecido. En pleno Arrecife. A pie. Con más de un millón de lumen en armamento. Algo no cuadra". La Araña le hace una señal a Avrok y a Ahrrha, que avanzan hacia Brivi con sus soldadores fundidos en alto. "Pero pronto sabremos la verdad".
El pánico se apodera de Brivi. "Por favor, barón Araña. Si no fuera verdad, no habría vuelto". Avrok se prepara para fundirle uno de los brazos superiores a Brivi, pero espera a que la Araña lo ordene.
Antes de que la Araña pudiera hablar, Cuervo se adelanta. "Si me permites, barón…".
La Araña le hace un gesto a Avrok para que se detenga y clava su mirada en el portaluz. "¿Qué pasa? Si no puedes soportar mi disciplina, puedes irte".
"No es eso, barón. Lo que cuenta Brivi coincide con algo que Glint y yo hemos presenciado numerosas veces en el Arrecife. Creemos que tiene algo que ver con esas estructuras de la colmena". Cuervo mira con lástima al compungido Brivi. "Además, lo que dice Brivi es verdad. Si él hubiera participado en el robo, no habría vuelto. Permite que Glint y yo lo investiguemos, quizá descubramos qué le pasó a la tripulación. Con suerte, recuperaremos las armas".
La Araña se relaja en su trono. "Vale, Cuervo. Ve a por mis armas. Y si encuentras a la tripulación, ya sabes qué hacer".
"Sí, barón". Cuervo dio media vuelta y abandonó la sala en un par de zancadas.
Tras él, la Araña sentencia: "Avrok, puedes continuar".
