Golpe de Medianoche
Cañón de mano · LeyendaLos conspiradores tenían demasiado miedo de matarme. Y hacían bien. Soy el amado padre del pueblo y la gloriosa multitud no soportaría mi muerte. Mi sentencia fue el exilio.
"Los conspiradores tenían demasiado miedo de matarme. Y hacían bien. Soy el amado padre del pueblo y la gloriosa multitud no soportaría mi muerte. Mi sentencia fue el exilio". (Antiguo emperador Calus)
"Es excesivamente cruel, ¿no?", preguntó Lord Shaxx. "Una cosa es matar a un enemigo en combate, pero las ejecuciones… son un asunto turbio. Lo sé por experiencia".
"Mmm", refunfuñó Saladino mientras examinaba el complejo cañón de mano. "Por aquel entonces yo pensaba lo mismo. Me conformaba con ver a Calus pudrirse en el espacio, emborrachándose hasta caer en el olvido".
Saladino frunció el ceño. "Pero, después de Neomuna y de luchar con uñas y colmillos contra la Legión de las Sombras, me pregunto si su exilio fue un acto de compasión… o de debilidad".
"Cuidado, Valus", bromeó Shaxx. "No creo que a tu emperatriz le guste escuchar eso".
Saladino le devolvió el cañón de mano a Shaxx con gesto de aprobación. "Dudo que ella lo vea diferente. Ver a su padre así de cambiado… tuvo que volverse más duro con el tiempo".
Shaxx enfundó el cañón. "Quizá sea así, pero eso es lo que diferencia a Caiatl. ¡Lo que diferencia a la Vanguardia! Actuar con honor, aunque el coste para nosotros sea demasiado alto".
"A veces lo que nos cuesta es el honor", rebatió Saladino. "Y será mejor que lo recordemos cuando crucemos el portal".
