La Carabina
Escopeta · Excepcional"Mi madre tenía una escopeta a la que llamábamos La Carabina. Nos mantuvo con vida antes de llegar a la Ciudad". (Amanda Holliday)
"No existe la Última Ciudad Segura".
Eso decían sus padres cuando Nora Jericó era joven. También decían: "Antes de abandonar esta tierra, me moriré".
Nora los creía. No tenía razones para no hacerlo.
Nunca se olvidó del momento en el que supo que su madre podría estar equivocada. Fue en su décimo cumpleaños.
El mismo día que los cuatro brazos, finalmente, entraron en el búnker que había resistido cientos de años. El mismo día que un caballero, con armadura desvencijada, luchó contra ellos, no antes de que unas crueles hojas eléctricas trituraran el orbe de metal que sobrevolaba su hombro.
Nora lo ayudó a recuperar los pedazos rotos de la carcasa. Confundida pero sin cuestionar nada, lo ayudó a enterrar las piezas.
En agradecimiento, él le habló de la Última Ciudad Segura. Le dio un mapa y una escopeta, le deseó buena suerte y se alejó, adentrándose a solas en el desierto.
La madre de Nora no tenía tiempo para el caos de los mundos. Se quedó, junto con la mitad de la gente del búnker, en el desierto.
Nora se marchó al día siguiente.
