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El Criptarca
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La Cima

Lanzagranadas · Leyenda
"En el fragor de la batalla, guardianes, sabréis cuál es la decisión correcta". (Lord Shaxx)
Lore

La emperatriz Caiatl paseaba entre las filas de legionarios firmes.

"Te felicito, Valus Saladino". La emperatriz proyectó la voz para que la escucharan los soldados. "Tu entrenamiento ha convertido a las bestias de guerra de hierro en los colmillos del imperio".

Caiatl volvió a la vanguardia de la formación y asintió. La voz profunda de Saladino retumbó. "Las armaduras y armas se desmantelarán y almacenarán. El entrenamiento cuerpo a cuerpo comienza en dos ciclos. Rompan filas".

Cuando se dispersaron los soldados, la emperatriz suavizó el tono. "Tus soldados son ejemplares, pero pareces… insatisfecho".

"Hace muchos años", contestó Saladino, "en la Grieta del Crepúsculo, di una orden que se desobedeció".

"¿Un ataque temerario?", quiso saber la emperatriz.

Saladino negó con la cabeza. "Lo contrario: una retirada".

"En retrospectiva, fue un error", continuó. "Si no hubiera sido por la insubordinación de mis soldados, habríamos perdido".

"He instruido a las bestias de guerra de hierro en tácticas basadas en la Oscuridad que usan enemigos tan dispares como la colmena o Clovis Bray", concluyó Saladino. "Solo espero que, cuando llegue el momento, tengan la fuerza de convicción necesaria para desafiar a la Luz con la misma ferocidad".

Sonando