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El Criptarca
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Lumina

Cañón de mano · Excepcional
Mi rugido debe tener una razón de ser.
Lore

Usamos lenguas jóvenes para esbozar la apariencia de planetas, estrellas y la negrura entre las galaxias.

Nos hemos dedicado a escuchar. Al cosmos, mediante ensambladores que hemos creado y que nos traducen el lenguaje mecánico del orden. Y a nuestro interior, soportando la tormenta que aúlla hasta la paciencia y la humildad surgidas del caos. Si no sentido, al menos paz.

Más allá del vacío emergió un jardinero, a partir de seudofotones y de matemáticas imposibles. Y nuestro nido de polvo cósmico en colisión nunca volvió a ser el mismo.

Porque el jardinero encontró un significado en nuestro rugido.

Sonando