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El Criptarca
en

Luz Crepuscular (experto)

Fusil de fusión · Leyenda
"Lo mejor de haber estado dentro del Viajero es que ahora mis argumentos son irrebatibles". (Peach, la Espectro)
Lore

Luz Crepuscular

La luz de la mañana se cuela en el taller de Osiris a través de los ventanales. San-14 tiene la costumbre de abrirlos para que entre el aire fresco. Luego Osiris los cierra, y San los vuelva a abrir.

Últimamente, Peach suele permanecer dentro de los límites de la Ciudad. Desde el exterior, ha sido testigo de esta rutina doméstica en multitud de ocasiones. ¡Es bastante gracioso incluso desde la distancia!

Ahora quiere verla de cerca, así que se cuela flotando por la ventana.

Osiris tiene una cuerda verde brillante entre las manos. A lo largo de ella, lentamente, se forma una fila de delicados carámbanos azules, como los adornos de la Aurora de Ikora Rey, solo que en miniatura.

Peach sigue acercándose hasta situarse sobre el hombro de Osiris.

El hielo se agrieta y la cuerda se rompe. Osiris suspira.

Peach no puede evitarlo: "Oooh, seguro que la próxima vez te sale".

Osiris la espanta con la mano como si fuera una mariposa y luego se gira brusca y repentinamente. "Tú no eres… ¡¿Quién eres?!".

Se ha puesto casi del mismo color que su pañuelo. ¡No tiene buena pinta!

"¿Te está dando un infarto? ¿Quieres que avise a alguien?". Peach no sabe de primeros auxilios. Nunca lo ha necesitado.

"¡No! ¿Quién eres? ¿Cómo has entrado?".

"Soy Peach", responde. Luego, explica: "Soy famosa; si no me crees, búscame. Si no te está dando un infarto, ¿puedo verte jugar con la Oscuridad?".

"¿Por qué?".

Porque, últimamente, a Peach le ha dado por pensar en todas las cosas que pueden pasarle a un Espectro en el mundo exterior, en todos los poderes sobre los que ella no puede hacer nada. Pero eso no tiene nada de divertido.

"¿Curiosidad académica?".

"No, márchate". Osiris señala la puerta cerrada.

"Vale, malas pulgas", dice Peach, y desaparece del espectro visible.

Mejor no enseñarle a Osiris cómo ha entrado, puesto que pretende volver más tarde.

Este es el comienzo de algo bonito o, al menos, entretenido.

Sonando