Machina Dei 4
Fusil de pulsos · LeyendaUna fúnebre luz aunque brillante, faro en la impía oscuridad. Se despierta el cadáver ambulante, al calor de la ignota claridad.
De los escritos del Hermano Vance:
¡Ser un guardián! Ese ha sido mi anhelo durante largo tiempo. Después de una experiencia cercana a la muerte en la que perdí la vista, llegué a creer que me había convertido en un guardián. Creía que el gran Osiris me había concedido mi mayor deseo.
¡Qué joven e ingenuo era!
Pero ahora, a mis treinta años, soy más sabio y más listo. Quería ser un guardián, pero lo que necesitaba era sentir que valía para ello. Que estaba al nivel de la gran misión de la vida. Que era heroico.
Y ahí, amigos míos, radica la belleza de las enseñanzas de Osiris. Si trabajas, si te esfuerzas, si sufres por mejorar, ¡puedes ser mejor!
La vida que he elegido es dura, repleta de sudor, dolor y oscuridad. Pero ¡nunca había sido tan libre!
