Montecarlo
Fusil automático · ExcepcionalSiempre habrá caminos que recorrer y métodos por probar. Acéptalo y sigue adelante.
"Las matemáticas no importan. Las matemáticas son un chiste interno. Solo viejas soluciones que para algunos hacen alusión al pináculo de la mecánica de pensamiento previa a la Edad de Oro. Mi compañero siempre hablaba del tema, sobre probabilidades y patrones aleatorios para solucionar lo irresoluble. La verdad es que nunca le hice mucho caso. La ciencia anticuada no está a la altura de una buena paga, ya me entiendes. En fin, solíamos buscar recursos en una costa, al este. Encontramos el rifle entre los restos de un salón de apuestas, en una cámara de tres metros de grosor. Estaba detrás de un cristal, como si fuese algo especial, una auténtica obra maestra. Estábamos seguros de que las teníamos todas con nosotros. Lo gracioso fue el lugar donde lo encontramos... Se llamaba como las matemáticas, o al menos eso dijo mi compañero. Mi bolsillo discrepaba, pero mis conocimientos de ciencia e historia son bastante limitados en comparación con lo que puedo vender y las sumas que puedo conseguir.
El caso es que salimos del edificio en ruinas con las manos llenas de botín y un arma de las de antes para vender por una pequeña fortuna. Entonces, nos atacaron los carroñeros. Un grupo pequeño, pero matón. Mi compañero recibió unos cuantos disparos y cayó. Intenté cubrirlo, pero teníamos encima a los piratas. Lo último que vi fue que se cargaron a su Espectro con un fusil de línea. No pude hacer nada. La única razón por la que mi chica y yo salimos de esa con vida fue porque ella estaba vigilando, y yo... Los caídos se entretuvieron con mi compañero, pero te digo... que no había nada que hacer".
"Tuviste mucha suerte de escapar... con vida y con un tesoro".
"Podría decirse, sí".
"Sobreviviste a una incursión no autorizada en territorio de los caídos, encontraste un arma avanzada de la Edad de Oro con tecnología funcional en una cámara sellada, le vendiste su tecnología a un armero cuyo nombre no quieres revelar por una 'pequeña fortuna' en lumen y, para colmo, tu compañero ha desaparecido del mapa, 'muerto a manos de los caídos', así que esa 'fortuna' es toda tuya. No hay por qué dividirla".
"Bueno, visto así, las matemáticas no están tan mal".
(Egon Bash, un cazador sospechoso durante un interrogatorio de la Vanguardia)
