Observación Oculta
Ametralladora · LeyendaUn tríptico con tres imágenes diferentes. Tres medios diferentes. Tres artistas diferentes.
// Primera imagen: Carboncillo negro y blanco sobre papel resistente. Una tormenta de arena cósmica con ráfagas blancas brillantes que emanan de un único punto hacia el centro. La perspectiva imprecisa hace que el espectador se sienta perdido e intranquilo. //
La clase de arte es pequeña. El progreso de la iniciativa AIÓN siempre tiene prioridad frente a otras ocupaciones menos importantes. El profesor Inoue sabe que tienen poco tiempo para perfeccionar su técnica elegida al margen de las dos horas que pasan juntos cada dos semanas, pero igualmente le apasiona.
// Segunda imagen: Pastel al óleo impresionista sobre una lámina de metal abollada. Una colección de pirámides triangulares y oblicuas flota en procesión entre imponentes cumulonimbos. Las pirámides oscuras, en azules y morados vivos, se yuxtaponen a los rosas y naranjas pastel de las nubes. //
Aunque el grupo está formado únicamente por novatos, la investigación y el arte comparten una característica fundamental: la observación. Cuando sucede, están en clase, intentando dibujar un bodegón formado por artículos de laboratorio y una muestra fúngica en carboncillo. Al sonar la alarma, todos intentan reconfortarse con dedos ennegrecidos mientras llegan noticias de su hogar. Corren al Cráter para observar.
// Tercera imagen: Acrílico sobre madera. Colores atrevidos. Dos esferas: la más grande en azul con remolinos verdes; la pequeña, en blanco roto. Un rojo vivo llena el fondo. Las líneas son nítidas. Parte del rojo ha invadido la esfera blanca; han dejado un leve manchurrón al intentar corregir un error. //
Tan lejos, el apocalipsis parece apacible. Esperan que una onda de choque arrase el asentamiento. Al menos habrá un terremoto, ¿no? O se romperán varios matraces. Pero no ocurre nada. Los miembros de la iniciativa AIÓN observan la tragedia a aproximadamente 1,7 años luz de ella a través de telescopios construidos para observar la inmensidad más allá de su sistema solar. Decenas de miles de años de historia humana destruida y, desde Kepler, solo se ven destellos invisibles al ojo humano que tuvieron lugar aproximadamente 1,7 años antes.
Nacida para observar, la iniciativa AIÓN se extingue observando.
