Paisaje Estelar Nulo
Escopeta · LeyendaLección de entropía: algún día todo estará inmóvil.
Los hilos de la simulación se rompen cuando pasa corriendo. No tiene pulmones que ardan ni fibras musculares que noten el esfuerzo. Su huida es rápida como un pensamiento, como una orden.
El manto le pesa en la nuca; frenético, incomprensible. Ahora, comprender a Te'Qal es como leer código morse a la luz titilante de una bombilla a punto de fundirse.
Mientras corre, debajo de ella se suceden rápidamente el asfalto, el sorgo, el agua y el cristal. Un mundo nuevo con cada paso. Botas de siete leguas que la alejan de…
No, no de su fracaso. No ha sido más que un contratiempo.
El Eco le ha fallado. El consejo y la voluntad de Te'Qal le han fallado. No eran capaces. Ella está perfeccionada, reducida a una esencia impecable.
Si ha fracasado, ha sido en sobreestimar sus herramientas. No volverá a pasar.
Una sensación en los dedos le dice dónde están sus herramientas más cercanas. Se dirige hacia ellas caminando sobre roca con incrustaciones de azófar.
Trece hobgoblins cantan sin boca. Su líder es una minúscula arpía que espolea su labor con los tonos agudos y límpidos de un oráculo.
Han construido un teatro y los asientos se elevan en forma de elegantes arcos a su alrededor. No hay público. Solo ella.
Una nota equivocada. Un hobgoblin rompe la formación y empuja a otro como castigo, la mano contra el cristal.
Sin previo aviso, el grupo estalla en una refriega con cierta expresión de divertida sorpresa. Una experiencia nueva como otra cualquiera.
Han perdido la disciplina. Sus herramientas se han arruinado.
Necesitará otras nuevas.
Le duele la espalda. Abre un pasadizo en la red y desaparece.
