Paradoja Perfecta
Escopeta · LeyendaUn cuento sin competidor: el tiempo al hilo se conecta. A quien más ama el orador, requiere una paradoja perfecta.
Paradoja perfecta
Nunca encontré a Osiris, pero he matado suficientes vex para acabar una guerra. Y ellos, como respuesta, endosan un fatal golpe: completaron una Mente con la única función de drenarme la Luz. Funcionó muy bien.
No te preocupes (no sueles hacerlo). Les llevó siglos hacerla, conectada a la singular frecuencia de mi Luz. Y estoy sentado sobre su maltrecha carcasa.
Temo que nunca alcanzaré las metas que has conseguido. Representas todo lo que un guardián puede llegar a ser. La tuya es una Ciudad floreciente. Tan distinta de la mía. He pasado mi decimocuarta vida luchando para hacer tuya mi ciudad. No terminé.
Solo me queda esta arma. Los criptarcas dicen que la hiciste tú mismo, hecha de chatarra y Luz y pura voluntad, en la Forja Infinita. Me aseguraré de que la recuperes. Cuando me la diste, juré que seguiría tu ejemplo.
Aún lo intento.
(San-14)
