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El Criptarca
en

Posición Estratégica

Fusil de pulsos · Leyenda
Los monstruos más aterradores son los que no comprendes.
Lore

Cuervo estaba sentado con la cabeza entre las manos y los codos apoyados sobre las rodillas. "No sé. A veces, siento que todo era más fácil con el Testigo".

Al otro lado del tablero de go, Saladino se atragantó con la bebida y por poco la escupe. Cuervo puso los ojos en blanco. "Sabes que no me refiero a eso".

"Espero que no, o estaríamos teniendo una conversación muy distinta", respondió Saladino.

"A la hora de la verdad, podíamos ponerle una etiqueta al Testigo. Identificarlo. Una entidad unida en torno a un propósito muy concreto. Una vez derrotado, se acabó. Pudimos pasar página", explicó Cuervo. Colocó una piedra en el tablero y Saladino contraatacó al instante para expandir su territorio.

"Por lo que he leído, estos Ecos son diferentes", añadió Saladino.

"Exacto. No tenemos ni idea de cuántos hay en realidad, ni de qué quieren o por qué motivo. Son imposibles de prever", dijo Cuervo.

"¿Alguna vez te has enfrentado a un enemigo que no exhibía ningún patrón, propósito o estrategia?", preguntó Saladino mientras lo observaba pacientemente.

"No… Pero tampoco me gusta la idea de ir dando palos de ciego. ¿Cómo se derrota a un rival así?, contestó Cuervo. Efectuó su jugada y torció el gesto al instante, en señal de arrepentimiento.

"A veces, la victoria no consiste en ganar la partida, sino en no perderla. Es cuestión de intención…", dijo Saladino.

"Y de perspectiva", atajó Cuervo. Centró la atención en la piedra que tenía en la mano.

Sonando