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El Criptarca
en

Sturm

Cañón de mano · Excepcional
Estas antiguas pistolas ceremoniales datan de principios de la Edad de Oro. Una inscripción desgastada reza: "Para Sigrun, de Victor".
Lore

"¡Por favor! No lo entiendes. Debo estar en esa nave".

El guardia sonrió a Sigrun con una condescendencia amable. "Eso no puede ser, señora".

Entendió por qué lo decía; todos los colonos habían sido criogenizados dos semanas antes, pero veía a la tripulación saludando para las fotos. ¡Estaban despiertos! Ella también podía estarlo. "Tengo que estar en esa nave", insistió, inclinándose alrededor del guardia. Aún había tiempo. Encontraría el horrible ataúd criogénico en el que habían cargado a Victor. Se arrodillaría ante él y le suplicaría que la perdonara. No la oiría, pero todavía no se había ido.

"Tengo que pedirle que retroceda, señora".

"¡Capitán Jacobson!". Sigrun se zafó a toda prisa del guardia. "¡Soy una colona! ¡No pueden irse sin mí!"

Sonando