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El Criptarca
en

Tiranía de los Cielos

Arco de combate · Leyenda
Ella fue la que me inspiró a imaginar tu destrucción, oh mi carcelero.
Lore

Tallulah Fairwind alisó el fieltro de la mesa con una mano, jugando distraídamente con sus fichas en la otra. Frente a ella, Calibán-8 llevaba una gorra verde de crupier y parecía afectado.

El Ahamkara parecía el abuelito amable de alguien. Y podía jugar una mano de cartas cruel. "Veinte", canturreó al subir la apuesta. Ella vio cómo se dilataban los sensores oculares de Calibán.

La partida había empezado bien. Y parecía una buena historia que contar luego en la Torre. ¿Cómo iba a saberlo? "Habla", dijo Calibán, con la voz tensa.

Ella se miró la mano. "Lo apuesto todo".

La sonrisa del Ahamkara se ensanchó. Calibán meneó la cabeza.

"No hagas eso, Lulah. ¡No me dejes aquí! ¡No puedo hacerlo!".

Mostraron las cartas.

Ella perdió.

La cazadora de la Vanguardia arrojó su arco hacia el exo mientras el Ahamkara rodeaba la mesa para recoger sus ganancias. "Un reto es un reto, tío. Buena suerte".

Ella no gritó. No habría sido digno.

Sonando