Transfiguración
Fusil de explorador · LeyendaLos deseos se convierten en realidad, oh, mi deseoso.
"¿Seguro que quieres seguir con el hacha?". Preguntó Efrideet, recargando su fusil. La voz por radio parecía estar sin aliento, incluso mientras el Señor de Hierro saltaba para evitar una lluvia de fuego blanco.
"Por eso me la dio, soy una de las únicas...", un orbe de fuego pasó rozando el casco de Efrideet y ella tiró de la hebilla, sacudiéndose la túnica en llamas. "¿Por qué diablos deseaste luchar contra un dragón de verdad, viejo loco?".
Saladino Forge sonrió. El enorme lagarto se inclinó sobre ellos, con las escamas cubiertas por la sangre que se derramaba de sus heridas abiertas, y se incorporó para soplar de nuevo. El enorme hacha en sus manos estaba dentada, agrietada y parcialmente fundida. Pero todavía tenía filo. "Somos caballeros, Lady Efrideet. ¿No quieres ser una aniquiladora de dragones?".
Embistió, y sus palabras casi no podían oírse por encima del chillido de aquella criatura. "¡Somos aquello a lo que sobrevivimos!".
