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El Criptarca
en

Verdad Exaltada

Cañón de mano · Leyenda
"Es el fin del mundo. No tenemos otra opción". (Ikora Rey)
Lore

"Alabo a mis antepasados".

Una puerta de seguridad de acero de unos 30 cm de grosor se abre. Al otro lado hay un vestíbulo bien iluminado por el que se ve salir a la hechicera Shayura esposada y escoltada por un par de androides armados.

"Alabo a mi escuadra".

Ikora Rey está de pie sobre un mosaico azul y dorado en el centro del vestíbulo. Los androides del centro penitenciario presentan a Shayura y proceden a quitarle las esposas. Ikora mira a Shayura a los ojos y ve un reflejo de vergüenza y duda. "¿Entiendes por qué hacemos esto?", le pregunta Ikora.

"Alabo mi verdad".

Shayura asiente con la cabeza y se aprieta las muñecas doloridas por las esposas. Ikora despide a los androides con un gesto sin palabras mientras sigue atenta a Shayura. "Nos encontramos ante una crisis sin precedentes. Una crisis en la que detesto involucrarte cuando todavía hay tanta justicia que repartir y tantas cicatrices que cerrar".

"Alabo mi corazón".

"Lo sé", dice Shayura, que baja la mirada. La hechicera veterana le pone la mano sobre el hombro con firmeza. El gesto de Ikora fuerza a Shayura a mirarla y, en los ojos de su mentora, ve la misma vergüenza y la misma duda en su corazón.

"Alabo la capacidad humana de amar".

Durante un momento, se quedan en silencio. Hay un entendimiento mutuo, empatía. "Voy a liberarte de tus obligaciones con tu escuadra de manera temporal. Te encargarás solo de operaciones de emergencia específicas. Por lo demás, rendirás cuentas a la doctora Uzair mientras continúas con tus sesiones. Cuando todo esto acabe, hablaremos de justicia".

"Esto, por encima de todo…"

A Shayura le tiemblan los hombros, e Ikora la acerca a ella para abrazarla brevemente. "Gracias", susurra Shayura.

"… tengo por cierto".

Sonando